Oruro

Desde la independencia hasta nuestros días, Oruro no dejó de ser un enclave minero principalmente en base a la explotación del estaño. En el departamento también se   
 
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Pero por el momento la leyenda no inquieta a los pobladores que laten en la provincia Ladislao Cabrera del departamento de Oruro. Todos sus afanes están concentrados en la Feria Regional de Exposición y Concurso de LLama, Gastronomía y derivados de la Quinua. Allí, las municipalidades de Pampa Aullagas y Salinas de Garci Mendoza mostrarán unidas su producción, pues es su forma de combatir la migración de los jóvenes.

 

La feria de Pampa Aullagas

ImagePero, ¿cómo se vive hoy en esa tierra mítica? Como en cualquier poblado del altiplano orureño, salvo que cuenta con una voluntad productora que se hace realidad en la Feria de la Llama.

 

Allí, la gente se detiene en cada puesto de la feria en que se expone la variedad de productos que salen del cereal, como el pito, la harina, las galletas, las tortas, las sopas, los cocidos y un largo etcétera. Mientras, la llamita desfila tranquila por el stand del Centro de Acopio y Transformación y Comercialización (CAYTC) de carne de llama, donde se exhibe el tradicional ch´arki, junto a los chorizos y las hamburguesas.

 

La feria se realiza cada año y va de una comunidad a otra, que ejerce como pasante de la fiesta.

 

Toda la sociedad de Pampas Aullagas participa, incluyendo a la Prefectura de Oruro, mediante el proyecto Ganadería Competitiva y Sostenible y el proyecto Quinua Salinas, la Alcaldía de Pampa Aullagas y los promotores de sanidad animal. "El objetivo de esta feria es difundir el potencial ganadero y genético de la zona. Queremos mostrar a toda la nación y a todo el mundo el riquísimo valor de la llama". Pero no sólo hay camélidos en esta región.

 

La cultura de esta zona es muy particular y tiene sus riquezas, como la música autóctona.

 

La descripción de Platón de la Atlántida perdida coincide con este pueblo rodeado de fumarolas.

El misterio continúa

Si bien la cultura y la producción caracterizan a Pampa Aullagas, su mística es la que atrae a investigadores y turistas. Desde las alturas se ve el río Urqujawira que cruza el horizonte y se pierde en un paisaje salino. Kilómetros después surge con el mismo caudal. Las rocas de la zona tienen ligeras perforaciones, como si se tratara de una extraña colonia de corales, con formas que delatan la presencia de agua hace miles de años.

ImageEn el camino se encuentran las fumarolas, pequeños depósitos de agua que parecieran hervir con la expulsión de vapor y gases. Algunas son cristalinas y otras turbias, con un marcado olor a azufre. Alrededor están algunos cadáveres de aves y anfibios que tuvieron la osadía de acercarse a sus aguas, aunque las llamas y las ovejas beben sin que les pase nada.

 

Llega la noche y compartiendo en la mesa común, los aullagüeños conversan esperanzados sobre la gente que quiere regresar a su tierra al ver tanta productividad. Y a la descuidada, la leyenda de la tierra perdida regresa de nuevo a la tertulia con los cuentos de la viudita, el khari khari y los demás espectros que deambulan por ahí. Pero esa es otra historia.


(texto original:Miguel Vargas)

 
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